La virtud de la fe según Santo Tomás de Aquino en el tiempo de la Inteligencia Artificial
“La fe es la certeza de lo que se espera, el fundamento de lo que no se ve” (Heb 11,1). Con estas palabras, el autor de la Carta a los Hebreos, divinamente inspirado, comienza la enumeración de aquellos que, en el Antiguo Testamento conocieron Dios ciertísimamente pese a Su invisibilidad, que manifiesta su gloria, majestad y trascendencia y en este conocimiento fundamentaron toda su existencia. ¿Qué es la fe sobrenatural? ¿Cuál es su fundamento en Dios y en la persona humana? ¿Cómo opera en ella para sanar, elevar y perfeccionar la razón natural? Y, finalmente, ¿cuál es su relevancia en el “tiempo de la Inteligencia Artificial”? Este seminario espera plantear estas preguntas desde la teología sobre la fe de Tomás de Aquino expuesta en la Suma de Teología.
La fe natural es una vivencia humana que puede ser descrita como confianza. Tener fe en alguien es confiar en él y en aquello que nos comunica. Todo nuestro conocimiento, y en todos sus niveles, está marcado por esta confianza: desde nuestras opiniones hasta nuestras convicciones fundamentales. La fe sobrenatural actúa sobre esta dimensión de nuestra mente de modo que podamos confiar en Él y en aquello que nos revela para nuestra salvación. Esta actuación implica la totalidad dinámica de nuestras potencias racionales: la inteligencia y la voluntad. Como explica el Concilio Vaticano II en su Constitución Dogmática sobre la Divina Revelación Dei Verbum: cuando Dios se revela la persona responde por medio de la fe: la voluntad es movida por la gracia y el don del Espíritu Santo para que el intelecto asienta libremente a la Revelación, no por la verdad intrínseca de lo revelado sino por la autoridad de Quien lo revela, Dios (cf. DV 2).
Tomás de Aquino comienza el tratamiento de las virtudes en especie con la virtud de la fe (cf. S. Th. II-II, qq. 1-16). En ella se detiene sobre el objeto de la fe, que es Dios mismo y estudia su acto interior (asentimiento) y exterior (profesión). Expone la naturaleza de la virtud para luego considerar a quienes conviene la fe (hombres y seres espirituales). Investiga la causa y los efectos de la fe así como los dones del Espíritu Santo que la perfeccionan (entendimiento y ciencia). Finalmente se ocupa de los pecados contra la fe (infidelidad, herejía, apostasía, blasfemia, ceguera de la mente y embotamiento de espíritu) y de los preceptos que la auxilian. En todo su análisis aparece con intensidad la relación entre la razón y la fe mostrando como la razón auxilia a la fe de modo que puedan surgir tanto el asentimiento razonable (como desarrolla John Henry Newman en su célebre Gramática del Asentimiento) como la teología científica (Juan Pablo II, Fides et ratio, 1998). Pero no sólo esto, también puede ser considerada como un punto de partida válido para la reflexión sobre la naturaleza y la dignidad de la razón de la persona humana, su actual crisis y el enorme desafío que presenta para ella “el tiempo de la Inteligencia Artificial” como se plantea en el título de la carta encíclica de León XIV y que hemos tomado como contexto del análisis de nuestro seminario (Magnifica Humanitas, 2025).
La aceleración del impacto de la IA se ha vuelto exponencial. En medio de la fragmentación de la razón filosófica que marcó el siglo XX y que continúa en nuestro siglo, ha surgido un desarrollo exponencial de la razón tecnológica expresada en la IA. Del asombro por sus enormes posibilidades hemos pasado al temor por un poder que podría llegar a un nivel de operatividad autónomo (que erróneamente algunos denominan autoconciencia) que tendría capacidad de amenazar la existencia de la raza humana en su conjunto.
En este contexto se hace indispensable volver a meditar sobre la racionalidad de la persona humana. Y esto no es posible sin considerar su vocación más alta y profunda: ir más allá de sí misma a su fundamento y a su fin auxiliada por Dios. Este auxilio es realizado por la virtud de la fe que enseña a la razón su dignidad, naturaleza, fundamento y sentido. También le señala sus límites y su posibilidad de error y de mal dándole remedio y perfección.
En este seminario nos proponemos estudiar el tratado de la fe de Tomás de Aquino en el contexto “del tiempo de la IA” confiados que desde la fe, la razón humana, también en su desarrollo tecnológico de la IA, alcanza en Dios una certeza y fundamento que permiten a la humanidad expresar una vez más la magnificencia de Su Creador, Redentor y Santificador y, mediante esta expresión exterior, fruto del asentimiento interior, alcanzar la salvación, es decir, la redención de su extravío y la perfección de sus más altas posibilidades.
OBJETIVO GENERAL
Estudiar la virtud de la fe desde la perspectiva de Tomás de Aquino en la Suma de Teología como una respuesta a la pregunta por el conocimiento de Dios uno y trino y Su revelación como sanación, elevación y perfección de la razón natural en el contexto de la nueva pregunta por sus fundamentos, alcances y límites propuestos por los desarrollos de la Inteligencia Artificial.
OBJETIVOS ESPECÍFICOS
• Introducir el problema filosófico y teológico de la esencia de la fe como virtud teologal en sus dimensiones teóricas y prácticas atendiendo al contexto actual establecido por los desarrollos de la IA respecto de la naturaleza de la razón.
• Considerar los elementos previos y relevantes de la antropología y teología de Tomás de Aquino necesarios para comprender su tratamiento de la fe: la ciencia divina (cf. S.Th. I, q. 14), la esencia del hombre (cf. S.Th. I, qq. 75-76), el conocimiento humano (cf. S. Th. I, qq. 77-89), las virtudes en general (cf. S. Th. I-II, q. 55) y las virtudes teologales (cf. S. Th. I-II, q. 62).
• Estudiar la esencia de la virtud teologal de la esperanza (cf. S. Th. II-II, q. 1-4), los sujetos, la causa y el efecto de la fe (cf. S. Th. II-II, q. 5-7) y los dones del Espíritu perfectivos de esta virtud: entendimiento y ciencia (cf. S. Th. II-II, q. 8 y 9).
• Reflexionar sobre los pecados contra la fe: la infidelidad, la herejía, la apostasía, la blasfemia en general y contra el Espíritu Santo, la ceguera de la mente y el embotamiento del sentido (cf. S. Th. II-II, qq. 10-15).
• Considerar los preceptos que auxilian la virtud de la fe (cf. S. Th. q. 16).
• Comprender la fe como respuesta a la revelación de Dios en Cristo por el Espíritu Santo reflexionando sobre su relación con la razón natural en el contexto del desafío de la IA.
OBJETIVOS TRANSVERSALES (COMPETENCIAS)
• Desarrollar el carácter reflexivo (descriptivo y prescriptivo) bajo una metodología rigurosa de reconocimiento, análisis, sintesís e interpretación de problemas teológicos en general y de la teología fundamental, en particular.
• Profundizar en la comprensión de lectura de textos teológicos relevantes.
• Adquirir capacidad de análisis, síntesis y diálogo en orden a la comprensión de problemas teológicos.
• Reconocer los problemas teóricos que suscita la fe, especialmente, su relación con la razón natural en el contexto actual.
• Obtener habilidades para desarrollar y resolver problemas en el ámbito de la teología fundamental.
DESCRIPCIÓN TENTATIVA DEL CURSO
1. Introducción: el problema de la naturaleza de la fe cristiana en la Suma de Teología de Tomás de Aquino en el contexto de la IA.
2. Elementos previos para una teología de la fe.
3. La esencia, los sujetos, la causa y el efecto, y los dones del Espíritu perfectivos de la fe.
4. Los pecados contra la fey los preceptos que la auxilian.
5. Conclusión: La fe teologal: Dios como fundamento del sentido del conocimiento de la persona humana.
MÉTODO
• Clases expositivas dadas de forma virtual (sincrónica y asincrónica).
• Lectura y análisis de textos.
• Participación personal a través de lectura de textos, trabajos prácticos y resolución de ejercicios.
EVALUACIONES
• Participación (20%): este parámetro se medirá según la visita semanal al aula virtual de la materia y a la participación en el foro del curso.
• Dos parciales (80% en total, 40% cada uno).
Clases: martes y jueves de 19:30 a 21:00 horas.
- Dr. Fr. Julio Söchting Herrera OP.
- Gerónimo Ruiz.
- Público en general.
- Público General: 1 pago de $80.000 o en 2 cuotas.
- Alumnos, Egresados, Docentes UNSTA: 1 pago de $60.000 o en 2 cuotas.
- Extranjeros: USD 55.